Conceptos generales.
Este tipo de delitos podrían describirse como aquellos
en los que se hace uso de un sistema de computación para llevar a cabo
actos ilícitos.
El incremento de este tipo de delitos en los últimos
tiempos es bastante significativo, el National Centre for Computer Crime
estimó que en el año 1989 las perdidas ocasionadas por delitos informáticos
ascendieron a 555 millones de dólares en USA, esto se debe entre otros
factores a:
Incremento en general del uso de tecnologías computacionales.
Incremento en el uso de Internet.
Popularización del “dinero electrónico”
Otro aspecto que conviene destacar para entender el porqué
de la magnitud de esta cifra es el problema legislativo que presenta no
solo en la Argentina sino en USA y otros países. Estadísticamente, en USA
uno de cada ocho casos detectados es investigado y uno de cada treinta
y tres casos termina en una sentencia a prisión.
Además, existe el inconveniente de que numerosas empresas
frente a este tipo de delitos no efectúan acciones legales para evitar
escándalos que conlleven a la pérdida de clientes o a su desprestigio.
Volviendo a los delitos y a los delincuentes informáticos
podemos clasificar a los primeros en función del lugar que ocupa el sistema
informático en ellos:
a. Donde el sistema informático es el medio para cometer
el delito por ejemplo en fraudes y desfalcos.
b. Donde el sistema informático es el objetivo: por ejemplo
en la instalación de bombas lógicas (daño), intercepción, interferencia
o acceso indebido a información, copia no autorizada.
Asimismo podemos clasificar a los delincuentes informáticos
según su posición frente al sistema informático:
a. Personas con acceso autorizado al sistema: es decir
personal que conociendo las operaciones de la organización identifican
las oportunidades para obtener un acceso fácil a los recursos informáticos
y así cometer un delito.
b. Individuos externos: que con los mismos objetivos
que los anteriormente mencionados utilizan técnicas especificas para acceder
a la información (ingeniería social, entre otras).
Fraudes Informáticos:
Pueden clasificarse en:
Fraude por ingreso de datos falsos en transacciones.
Son aquellos en los que se falsifican documentos, omiten
procedimientos o se utiliza la identidad de otra persona.
Fraude por modificación de programas.
Refiere a la alteración de algún tipo de registro computarizado
para apropiarse de bienes de manera indebida, por ejemplo en la adulteración
de los programas de la AFIP o en el denominado “robo hormiga” en el cual
el delincuente modifica un sistema financiero para que el mismo desvíe
pequeñas cantidades de dinero a una cuenta fantasma, un caso puntual es
el sucedido en 1995 en CityBank.
Piratería del software.
Es en principio el copiado y la utilización no autorizada
de programas protegidos por las leyes de copia o fuera de lo establecido
en el contrato de licencia del mismo. Esto puede tener como agravante la
venta del soft a terceros.
Sabotaje Informático.
Se trata de la destrucción física o alteración hasta la
inutilización de un sistema informático .
Los procedimientos adoptados por el delincuente abarcan
entre otras cosas:
Falsificación de datos antes o durante el acceso al sistema.
“Troyanos”, es decir programas en apariencia útiles pero
con instrucciones ocultas que al ejecutarse efectúan acciones no desencadenadas
voluntariamente por el usuario real del sistema.
Virus Informáticos.
Espionaje informático.
Se refiere al acceso indebido a información ya sea mediante
interceptación, interferencia u otra forma de acceso a la información.
Bibliografía Consultada:
Seguridad Informática - Ediciones Compumagazine - (1998).
Orden del Día Nº 1918 - Cámara de Diputados de la Nación.
Seguridad en UNIX - Angel Gallardo Ortiz - Editorial
Paraninfo - España 1996.